Mantener rutinas hogareñas saludables como cenar en familia, dormir lo suficiente y limitar el tiempo diario dedicado a la televisión son elementos clave para evitar la obesidad en los niños en edad preescolar. La combinación de estos tres buenos hábitos reduciría en un 40% la incidencia de esta enfermedad en los infantes, según explica un estudio publicado en la revista 'Pediatrics'.
El equipo de investigación coordinado por Juan Luis Hernández Álvarez, catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid, se ha topado con una alarmante realidad; los niños españoles de nueve a 17 años son sedentarios, sufren sobrepeso y padecen achaques que hasta hace poco parecían reservados a la tercera edad.
El delegado de Seguridad y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Pedro Calvo, participó ayer en el intercambiador de Moncloa en la presentación de esta iniciativa promovida por Diageo y la Asociación Nacional de Empresarios por la Calidad del Ocio (ECO), en colaboración con el Consorcio de Transporte y la Comunidad de Madrid.
En la adolescencia llegan los cambios físicos más importantes del ser humano, y es lógico que las inseguridades planeen sobre chicos y chicas de la mañana a la noche. Un estudio realizado en la Universidad del País Vasco (UPV) ha encuestado a casi 2.000 adolescentes y les ha preguntado acerca de su autoestima y su vida cotidiana. ¿Se sienten los chavales cómodos con sus cuerpos, con su forma de ser, con su entorno?
Jugar adelgaza, y además, mucho. Esta es la principal conclusión de un pormenorizado estudio realizado por la Universidad de Castilla-La Mancha, que pone de manifiesto que realizar una actividad física centrada en el juego durante un tiempo aproximado de cuatro horas y media a la semana reduce la obesidad infantil hasta en un 6%. La investigación, realizada por el Centro de Estudios Sociosanitarios de la universidad manchega, extrae esta conclusión tras trabajar directamente durante dos años con más de un millar de estudiantes de 4.º y 5.º de primaria de una veintena de colegios públicos.