El 27% de la población de 2 a 17 años está pasada de peso. Ante esta situación, profesionales de la pediatría y el deporte creen que urge tomar medidas. Y, entre otras, recomiendan que se aumenten en una hora más a la semana las clases de educación física porque consideran "insuficientes" las dos o tres que se imparten en la actualidad. La idea fue lanzada recientemente en la presentación del libro Actividad física, deporte, ejercicio y salud en niños y adolescentes, desarrollado por la Asociación Española de Pediatría (AEP).
La Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles, a través de su asociación homónima (ARHOE), recomienda a los padres que reduzcan el número de horas que sus hijos pasan frente al televisor y vayan "progresivamente" adelantando el despertador para que la 'vuelta al cole' sea "menos dura".
Uno de cada cuatro niños españoles padece sobrepeso u obesidad, según datos del Ministerio de Sanidad. Son muchos y son cada vez más, según alerta la OMS, que habla de "proporciones epidémicas" en todo el mundo. Los expertos resumen las causas del problema en dos frases: comen mal y se mueven poco. Un niño obeso tiene muchas papeletas para convertirse en un adulto enfermo, avisan.
En el último Sondeo de Opinión sobre Hábitos de Estilos de Vida Saludables, elaborado por la Fundación Alimentum, se llega a la conclusión de que la actividad física se reduce según se van cumpliendo años. Entre las principales causas que han conducido a los menores a aparcar el ejercicio físico, el estudio destaca el salir con los amigos en el tiempo libre (23%), la escasa oferta de actividades escolares y extraescolares regladas (23%), abandonar el colegio o instituto (21%) y la dificultad de realizar el ejercicio físico fuera del centro escolar (20%).
España está registrando un aumento de los casos de niños de "no más de 12 años" que intentan eliminar toda la comida que ingieren y todo el peso que ganan mediante la actividad física de manera "compulsiva", según afirma el profesor del Máster Universitario sobre Trastornos del Comportamiento Alimentario y Obesidad de la Universidad Europea de Madrid, Ángel Villaseñor. Explicó que "su obsesión es eliminar con ejercicio físico todo lo que han comido y para ello pueden correr, subir escaleras, estar en movimiento continuamente o ir al gimnasio y practicar tres deportes a la vez".