El cerebro no solo cambia en función de la química del cuerpo. La conducta es un moldeador tan eficaz como una hormona. Esta es básicamente la principal conclusión de un estudio realizado en China y publicado en la prestigiosa revista científica PLoS ONE, que dice que el uso intensivo de Internet puede producir en el cerebro de los jóvenes el mismo tipo de trastorno que el consumo excesivo de drogas o alcohol.
Si prefieres chatear a quedar con amigos, te olvidas de comer o te quedas hasta las tantas pegado a la pantalla del ordenador aunque al día siguiente tengas que madrugar, es momento de ponerse en alerta: puedes estar "enganchado" a Internet.
La limitación del tabaco en espacios públicos podría reducir hasta un 20 por ciento el tabaquismo entre los adolescentes, según ha afirmado el doctor Carlos Camps, jefe de Oncología del Hospital General de Valencia, en la presentación de la campaña del Grupo de Español de Cáncer de Pulmón (GECP), 'Deja de fumar ya' para combatir el tabaquismo social entre los jóvenes.
Ha señalado que "el porcentaje de adolescentes fumadores es alto (16% esporádicamente y el 13% de forma habitual), pero consumen pocos cigarrillos, unos 6 al día". Lo que según ha indicado el doctor, demuestra que "fuman de una manera grupal".
"La anorexia no se arregla comiendo". Superar este trastorno alimentario es una carrera de fondo que requiere constancia y control, pero a la vez autonomía y tesón para afrontar los grandes retos del día a día. Desde un rápido vistazo al reflejo de un escaparate hasta el contacto físico con la muchedumbre en el metro, la anorexia conforma una serie de batallas invisibles a las que sus afectados se enfrentan a diario.
Ante la impaciencia de algunos adolescentes otros jóvenes han encontrado su particular negocio.
Tienen los 18 años prácticamente recién cumplidos y el carné de identidad les da vía libre para comprar alcohol en tiendas y bares, lo que aprovechan para sacarse unos euros extra a costa del ansia de la prohibida bebida de los menores.