El cerebro no solo cambia en función de la química del cuerpo. La conducta es un moldeador tan eficaz como una hormona. Esta es básicamente la principal conclusión de un estudio realizado en China y publicado en la prestigiosa revista científica PLoS ONE, que dice que el uso intensivo de Internet puede producir en el cerebro de los jóvenes el mismo tipo de trastorno que el consumo excesivo de drogas o alcohol.
Desde que internet se coló en la vida cotidiana de las familias, comenzó a preocupar el uso y los riesgos a los que se enfrentan sobre todo los más pequeños. Esta preocupación sigue presente y resulta quizá más acuciante a medida que el hábito de navegar por la red se va extendiendo como una mancha de aceite y desciende la edad de iniciación de los internautas. El ambicioso proyecto europeo de investigación EU Kids Online pone el dedo en la llaga al plantear una adaptación de las políticas e iniciativas sobre la seguridad en la red de niños y adolescentes
El Ministerio de Sanidad ha pedido a la red social Twitter que elimine los perfiles de usuarios que, "por desgracia", avivan de manera explicita trastornos alimentarios como la anorexia y la bulimia, según manifestó ayer una portavoz. "Este verano se han detectado varias cuentas conflictivas. Este tipo de contenido afecta a los usuarios más jóvenes, que pueden percibir como normales este tipo de conductas dañinas para la salud", subrayó.
La Fundación Cáritas-Chavicar aparcó ayer su 'camión del reciclaje' en Ezcaray, Santo Domingo de la Calzada, Haro y Nájera, primeras paradas de una ruta que proseguirá toda la semana por otros pueblos de la geografía riojana, con el objetivo de informar y sensibilizar a sus habitantes sobre los beneficios de la reutilización y de recoger enseres en buen estado que puedan ser usados por otras personas. Esta instructiva y práctica itinerancia cuenta con la colaboración de jóvenes del Movimiento ADSIS, que, en número de doce -más dos monitores- han recalado en La Rioja para participar en un campo de trabajo.
Sanidad ha solicitado a los productores de cerveza que en las etiquetas de todas las botellas y latas de esta bebida se recuerde que su consumo no está permitido a los menores de 18 años, según anunció ayer la ministra de Sanidad, Leire Pajín, en su comparecencia ante la Comisión Mixta para el Estudio del Problema de las Drogas, en el Senado.