Ante la impaciencia de algunos adolescentes otros jóvenes han encontrado su particular negocio.
Tienen los 18 años prácticamente recién cumplidos y el carné de identidad les da vía libre para comprar alcohol en tiendas y bares, lo que aprovechan para sacarse unos euros extra a costa del ansia de la prohibida bebida de los menores.
Se trata de una práctica que ha detectado la Policía Municipal en aumento en los últimos meses y que se ha propuesto erradicar de las calles de Valladolid.
"Antes lo hacían gratis pero hemos visto que empiezan a cobrar. La cantidad depende, pueden ser tres o cinco euros, por los 'riesgos' que asumen", explican desde la Policía Local de Valladolid.
No se trataría de profesionales de la compra, sino simples aprovechados. "Casi todos son jóvenes, como los que quieren la bebida pero con la mayoría de edad cumplida, que se conocen bien de los propios institutos, de los barrios o simplemente de coincidir de fiesta", añaden desde el servicio municipal.
Lo que muchos de los adultos no saben cuando sacan las bebidas a los adolescentes es que les puede caer un multón mayor que cualquier infracción de tráfico, por poner un ejemplo. La sanción mínima por este comportamiento es de 601 euros y podría llegar hasta los 10.000 euros a juicio del instructor en función de algunos criterios como la alarma social o la reiteración en los hechos.
Fuente El Mundo.es |